Posts Tagged ‘Roy Disney’

Un repaso por la carrera de Disney

17 enero 2010

Disney es una empresa fuerte, con una tecnología innovadora, unas ideas consolidadas y un fuerte merchandising que evoluciona, aunque sin tratar de perder por ello el matiz de sus inicios. Éstas son algunas de las conclusiones a las que llega el profesor de la Facultad de Comunicación, perteneciente a la Universidad Pontificia de Salamanca, Tomás Sánchez. Ilustrador freelance, escritor, diseñador gráfico, profesor y dibujante de storyboards freelance son sólo algunas de las etiquetas que se le pueden atribuir. Y es que, como Co-cordinador del Máster de Guión de Ficción para Tv y Cine de la UPSA, Tomás Sánchez conoce perfectamente el mundo Disney, sus entresijos, su historia y la evolución de la misma. Un conocimiento que deja plasmado en cada una de sus respuestas.

– ¿Qué opina de la evolución que ha seguido Disney desde el fallecimiento de sus creadores Walt y Roy Disney?

En realidad, la única muerte importante de las dos fue la de Walt Disney, ya que Roy era simplemente el responsable de la parte empresarial y, como tal, no se le puede atribuir ninguna decisión creativa más allá de tratar de “controlar” a su hermano, siempre dado a las aventuras “demasiado caras”. Con respecto a la evolución de Disney, desde la defunción de Walt se distinguen tres etapas muy distintas: la que media entre los largometrajes de “El libro de la selva” y “La sirenita”, caracterizada por el fracaso de las producciones y por el caos interno. La segunda etapa, también conocida como Renacimiento Disney, que va desde “La sirenita” hasta, más o menos, “Mulan”, está influida por la nueva directiva de Michael Eisner y supuso una expansión enorme a partir de las raíces sentadas por Walt. A partir de ahí comienza una etapa de cierta incertidumbre y desprestigio. De todas formas, hay que tener en cuenta que Disney, ya en vida de Walt, era mucho más que el estudio de animación y que, en estal “tercera era” esto es más cierto que nunca y la salud de la franquicia depende de otras muchas cosas al margen de las películas animadas.

– ¿Cómo considera que ha sido la evolución en la producción de las películas Disney? 

Si aceptamos la división anterior por épocas, diría que, en vida de Walt Disney, la tendencia fue producir películas cada vez más complejas técnicamente y en sus facetas narrativa y artística. En la época del “desconcierto” tras su muerte se prueban una serie de fórmulas irregulares y oportunistas, que generalmente fracasan. El “Renacimiento” supone una vuelta a las fuentes que Disney usaba (los cuentos de hadas) pero con una perspectiva más global. Después de “Mulan” parece que los creativos de Disney tratan de abandonar el guión adaptado para abordar temas originales y, según mi opinión, siguen una línea descendente que les ha hecho quedar a la sombra de Pixar (que ya forma parte de Disney) y de Dreamworks.

– ¿Cómo valora las técnicas y medios de producción actuales de la factoría Disney en sus películas?

Creo que, hasta ahora, han ido a la zaga de Pixar, con un resultado muy distante a su modelo. La animación digital en 3D no ha sido una innovación técnica que Disney haya sabido aprovechar y con “Tiana y el sapo” se anuncia la vuelta a la animación tradicional, tal vez intentando diferenciar dos líneas: la tradicional “Disney” de la digital “Pixar”.

– ¿Cómo valora la temática de las diferentes películas Disney?

La temática de las películas Disney es muy variada, aunque algunos temas son transversales. Uno de ellos, el más clásico, es la madurez, la transformación de un niño o niña en un adulto, muchas veces a través de una confrontación traumática, del abandono de su mundo. Ese tema, presente en casi todos los “clásicos” tiene una gran fuerza de apelación y está en la base de la identificación general del público con los personajes.

– ¿Dónde reside la magia de los clásicos Disney?

Sin duda alguna, en el hecho de que recurren a los cuentos de hadas como base argumental y a textos que parten de ellos o que comparten características con ellos.

– ¿Cuáles cree que son los puntos que más caracterizan a las películas Disney?

Dentro de la historia de Disney hay etapas bien distintas, pero diría que, al menos en los clásicos, es el recurso a los guiones adaptados y a la recreación de tiempos y espacios míticos, que pueden ser el del cuento de hadas (intemporal, vagamente germánico) y el de cierto tiempo ideal norteamericano. También habría que tener en cuenta cierto tono melodramático en las tramas principales y el uso de personajes de refuerzo cómico en las tramas secundarias.

– ¿Cree que la tecnología empleada por la factoría se ha quedado atrasada o, por otro lado, cuenta con las técnicas más avanzadas?

En el momento actual cuenta con los medios más avanzados, aunque es cierto que ya no dispone de ellos en exclusiva, como en tiempos pasados.

– ¿Qué es lo que más atrae de una película Disney?

Personalmente, lo que más me atrae es el virtuosismo artístico y el carácter mítico de sus tramas, sobre todo las de las películas basadas en cuentos de hadas o en textos que, como “Pinocho” o “Alicia”, son herederos de ellos.

– ¿Cómo valora la compra que ha realizado Disney de la productora Pixar?

Suele haber mucha alarma con estas cosas. Cuando Disney compró Marvel hace unos meses, muchos fans se alarmaron al pensar que la “dulzura disneyana” se iba a apoderar del universo de los superhéroes. Esto es ridículo. Disney es un conglomerado empresarial gigantesco, y el paternalismo y el carácter de Walt hace tiempo que se han quedado en puro recurso corporativo. Disney es la dueña de Miramax, que ha producido “Pulp Fiction” y otras películas bastante alejadas de la sensación que muchos asocian con Disney. En el juego corporativo que envuelve el mundo de la comunicación, es difícil valorar si estas adquisiciones van a favorecer o no la buena marcha del negocio, tanto para Disney como para Pixar.

– ¿Cómo se encuentra actualmente posicionada Disney dentro del mercado infantil?

No tengo muy claro el trozo del pastel que corresponde a Disney, aunque mi propia experiencia de consumidor me indica que Disney domina los mercados televisivos y de vídeos domésticos, sobre todo desde la adquisición de Pixar. Además, los parques temáticos son una referencia única en su mundo, al igual que la juguetería (merchandising). Con “Tiana y el sapo” se puede comprobar como cualquier lanzamiento Disney implica una campaña de márketing global que apunta a cines, vídeo, televisión, parques, internet, juguetes…

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El dulce poeta de la infancia

4 enero 2010

 

Walter Elias Disney – más conocido como Walt Disney– fue, sin lugar a dudas, uno de los productores cinematográficos más importantes de Hollywood. Apodado como el dulce poeta de la infancia, el mito viviente es el responsable de que la empresa Disney -que creó e ideó desde sus cimientos- continúe moviendo miles de millones después de su muerte. De ahí que, más de cuarenta años después de su muerte, se siga hablando de Walt como si estuviera vivo.

La “cabeza pensante” del imperio Disney nació el 5 de diciembre de 1901 en la ciudad de Chicago y fue el cuarto de cinco hijos. Los orígenes del apellido Disney se cree que provienen de Isigny-sur-Mer, un pequeño pueblo de Normandía situada en la costa norte de Francia. Con el paso del tiempo, el apellido se fue abreviando y se anglicanizó. La infancia del pequeño Walter transcurrió entre grandes apuros económicos y bajo la profunda severidad de su padre que decidió mudar a toda la familia en 1906 a una pequeña granja cerca de Marceline (Missouri).

En un paraje de ensueño fue donde el pequeño Walter, quien sentía un profundo apego por su madre, descubrió los entresijos y las maravillas que esconde la naturaleza y creando un vínculo especial con los animales. Estos aspectos serían muy influyentes en la posterioridad en la creación de sus dibujos animados.

Sin embargo, el padre de Walter, Elias, contrajo en el invierno de 1909 una fuerte pulmonía que le impidió trabajar durante varios meses. En consecuencia, la familia perdió la cosecha de aquel año y decidió vender la granja y trasladarse a Kansas City, donde el pequeño Walter se dedicaba a ayudar a su padre vendiendo los periódicos de “Times” y “Star” provenientes de una pequeña agencia de distribución que adquirió Elias.

Fue en la escuela, de manos de un compañero de clase llamado Walter Pfeiffer, donde Walter se introdujo en el mundo del vaudeville y del cine. Pero, nuevamente, la familia Disney se vio obligada a cambiar de residencia –Walter vivió durante unos meses con su hermano Herbert hasta que terminó sus estudios de octavo grado en el Instituto de Arte de Kansas City-, donde Walter se inscribió en la Escuela Secundaria de McKinley y en el Instituto de Arte.

Quizás fue esa imaginación atroz que siempre le caracterizó o bien el ánimo de ayudar a los demás, lo que le animó a falsificar su fecha de nacimiento con el fin de entrar como soldado en la Cruz Roja para combatir en el frente bélico. Sin embargo, su llegada a Europa se produjo apenas una semana después de que se hubiera firmado el armisticio, por lo que fue destinado, entre otros lugares, a St. Cyr, cerca de Versalles. En suelo francés cumpliría diecisiete años, mientras conducía ambulancias para la evacuación de un Hospital en París y dibujaba chistes y carteles en sus ratos libres para entretener a sus compañeros. El 3 de septiembre de 1919 se licenció y tomó rumbo a casa.

Ya en Estados Unidos, se estableció en Kansas City y consiguió un trabajo como publicista en el Pesemen-Rubin Art Studio. Fue allí donde comenzó una relación de amistad con el dibujante Ubbe Iwerks, junto con quien fundó en 1920 Iwerks-Disney Commercial Artists, un proyecto que fracasó. Sin embargo, esto no desanimó a Walter, y en 1922 fundó la compañía Laugh-O-Gram Films. Aunque la compañía adquirió fama debido al éxito de los cortometrajes basados en cuentos infantiles, las pérdidas obligaron a la compañía a cerrar.

Esta serie de desgracias dejaron a Walter sin aliento aunque, por fortuna, la suerte le sonrió: una distribuidora se interesó por uno de los cortometrajes que realizó y le encargó nuevas películas que combinases animación e imagen real. Ese fue el inicio de Disney Brother’s Studio en el que Walter, junto a su hermano Roy, producirían las Comedias de Alicia y darían vida al conejo Oswald, creado por Ubbe Iwerls.

Pero la alegría no duró mucho tiempo: a pesar de que las series eran exitosas, un tropiezo legal hizo que la empresa perdiera los derechos sobre el personaje. La única solución que se discernía al final del túnel era la creación de un personaje que sustituyera a Oswald y salvara a la empresa de la quiebra. Ése fue el inicio del ratón Mickey Mouse, que con el tiempo adquiriría tal fama que se consideraría como el emblema de Disney. Los cortos protagonizados por el pequeño ratón adquirieron popularidad y en 1930, Mickey probó suerte en el mundo del cómic.

El negocio prosperaba y Disney se permitió emprender un proyecto tras el que Walter llevaba ya tiempo: la producción del primer largometraje del mundo de la animación. A pesar del inmenso tiempo, costes y la fatiga, Blancanieves y los siete enanitos fue todo un acierto: considerada como una obra maestra de altísimo nivel técnico, la película permitió a la factoría continuar con sus proyectos, haciéndose con un estudio en Burbank y producir así una serie de películas (Pinocho, Fantasía, Dumbo y Bambi) que no siempre reportaron beneficios a la empresa o fueron bien entendidas.

Pero, Disney se caracterizaba por su fortaleza y su  capacidad para mirara hacia adelante, por lo que decidió abrirse a otros géneros, esperando el momento propicio para volver a la carga con largometrajes de éxito como La Cenicienta y películas con actores reales como La isla del tesoro. La producción de programas para televisión y la construcción de Disneyworld fueron el pelotazo de la empresa, aunque no tan importantes como el proyecto de un nuevo parque en Orlando llamado Disneylandia que Walter no podría llegar a ver concluido ya que falleció tres meses antes de su inauguración.

Desgraciadamente, Disney dejó de trabajar en 1966 sobre el proyecto de Disney World, tras diagnosticársele un cáncer en el pulmón izquierdo, tras toda una vida de fumador empedernido. El 15 de diciembre del mismo año falleció el conocido como el mago de Burbank, dejando a Roy la dirección de la empresa y la continuación del proyecto a punto de finalizar. Disney World sería inaugurado en febrero de 1967 bajo el nombre de Walt Disney World, a petición de su hermano para mantener su memoria viva. Sus películas, su imagen y sus parques han sido, sin lugar a dudas, la mejor herencia que nos ha podido dejar a todas las generaciones que le han seguido fielmente.

Los comienzos del Imperio de Disney

21 noviembre 2009

Uno de los proyectos más ambiciosos que hizo consolidar a Disney como un Imperio fue el proyecto y apertura del parque de atracciones Disneyland, además de convertirse en una de las decidiones más importantes y rentables que tuvo Walt Disney a lo largo de su carrera en Hollywood.  Más ambicioso, din duda, que el primer corto de animación sonoro y más rentable que el primer largometraje de animación de la historia del cine y, desde luego, mucho más importante que cualquier otra actividad que el Estudio hubiera producido a lo largo de sus treinta año de su vida. El parque de atracciones de Disneyland es, hoy por hoy, el mayor y más fantástico mausoleo que un artista se haya hecho a sí mismo a lo largo de todos los tiempos.

¿Y quién fue el creador y la principal fuente de inspiración en la idea de Disneyland? Walt Disney, como no podía ser otro. Durante años, la “cabeza pensante” del imperio infantil asistió a todo tipo de evetos tales como ferias de condados y zoológicos, actividades que frecuentaba en sus visitas a EE.UU. o Europa.

“La idea de Disneyland es muy sencilla. Será un lugar en donde la gente pueda hallar la alegría e instrucción. Será un sitio en donde padres e hijos puedan compartir horas de gozo en mutua compañía; en donde nuestros maestros y alumnos descubran mejores medios de comprenderse y educarse. Disfruneyland tendrá algo de feria, de exposición, de campo de recreo, de centro comunitario, será un espectáculo de belleza y de magi. Está repleto de los logros, las alegrías y las esperanzas del mundo que nos rodea. Nos recordará aquellas maravillas y nos enseñará a hacerlas parte de nuestra vida”.

WALT DISNEY